Qué formación debe tener un cuidador profesional | QIDA

Total
0
Shares

Ser cuidador profesional de personas dependientes no es una tarea fácil. Además de ser una profesión vocacional, por la que hay que sentir pasión, es importante tener una formación específica o una experiencia extensa en cuidado de este tipo de personas.

En 2033, una de cada cuatro personas tendrá más de 65 años, y se calcula que, en 2040, España será el país con más población anciana del mundo. Con estos datos sobre la mesa, el papel de un profesional especializado en el cuidado de personas dependientes tomará cada vez más protagonismo en nuestra sociedad.

Ser un cuidador profesional cualificado implica hacer uso de los conocimientos adquiridos a lo largo de la formación que ha recibido y demostrar, de este modo, su valía como profesional. Sin embargo, no debemos confundir la profesionalidad de un cuidador con la experiencia, ya que, aunque son cualidades complementarias, un profesional con menos experiencia no significa que no sea un profesional cualificado, y a la inversa.

¿Qué tipo de formación debe tener un cuidador profesional?

Actualmente existen diversos programas de formación profesional para el cuidado de personas dependientes. La formación más común entre los/as profesionales de la atención domiciliaria es geriatría, atención socio-sanitaria o auxiliar de enfermería.

Además, es importante que el cuidador o cuidadora tenga formación o experiencia extensa en las siguientes tareas: movilizaciones, transferencias, higiene personal, administración de medicación, conocimiento de ciertas patologías de salud, primeros auxilios y como reaccionar antes casos de urgencia, en este último punto es también importante conocer los teléfonos de emergencias oficiales.

La formación de un cuidador profesional debe contemplar un programa académico específico para promover que los futuros cuidadores apliquen los procedimientos y estrategias más adecuadas para mantener y mejorar la autonomía de las personas a cargo. La metodología del programa formativo, a su vez, debe contener un alto contenido práctico, además del contenido teórico de los conocimientos o complementarse con experiencia cuidando de personas con dependencia. La formación práctica llevada a cabo en un entorno real es un elemento clave en el proceso de formación de un cuidador de personas dependientes, ya que se convierte en una excelente oportunidad de aprendizaje con casos prácticos y reales que dotarán al cuidador de nuevas capacidades que solo se pueden adquirir en un entorno real de trabajo.

Un cuidador bien formado y valorado ofrecerá siempre un mejor servicio

En ocasiones puede resultar complicado encontrar profesionales del cuidado de personas vulnerables cualificados y con unos niveles de formación adecuados, experiencia y vocación. En Qida, tenemos un proceso de selección exhaustivo que mira específicamente la formación y experiencia de los candidatos. Para cada caso, entre todas las cuidadoras seleccionadas para trabajar con Qida, se seleccionan aquellas que tengan una formación y experiencia relevante para el caso concreto, sobretodo cuando se trata de patologías más complicadas. Además, la empresa de atención domiciliaria considera que es muy importante apoyar al colectivo de cuidadores y cuidadoras para que continúen formándose. Por eso ha lanzado proyectos de formación con profesionales de todo tipo, entre ellos enfermeras colegiadas.


Si quieres más información sobre nuestros servicios, nuestro equipo profesional o modelos formativos, puedes consultar nuestra página web y solicitarla sin compromiso.

Total
0
Shares
Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *