Descubre las particularidades de la neumonía en ancianos | QIDA

Total
0
Shares

William Osler, considerado padre de la medicina moderna, definió la neumonía como «la amiga del hombre viejo». Se trata de la causa de muerte por proceso infeccioso y la cuarta causa de mortalidad en los países industrializados, de acuerdo con los datos de la revista española de Geriatría y Gerontología.

Para entender mejor la importancia de esta afección es primordial definir en qué consiste. Se trata de un tipo de infección respiratoria que afecta a los pulmones y cuya incidencia aumenta con la edad. De hecho, el 85 % de los fallecimientos por neumonía y gripe ocurren en la tercera edad. Hablamos de una enfermedad para la que se requiere ingreso hospitalario en el 75 % de los casos.

¿Qué provoca la aparición de la neumonía en personas mayores?

Esta enfermedad puede aparecer a causa de una bacteria, hongo o virus y a través de la sangre o la respiración. Puede originarse con el virus de la gripe, que es el más común, o debido al neumococo, la bacteria más frecuente que la provoca. Este es uno de los motivos por los que es recomendable vacunarse contra la gripe, pues no es el virus en sí lo peligroso o molesto, sino las complicaciones que puede provocar. Antoni Trilla, experto en epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona, considera que «es la mejor protección existente».

¿Qué hace que las personas mayores de 55 años sean especialmente vulnerables a esta enfermedad?

Con el paso del tiempo el sistema inmunológico se debilita de forma natural. No solo porque deja de ser tan efectivo como en la juventud, sino también porque disminuye el número de cilios —estructuras celulares similares al cabello— que recubren los bronquios y ejercen de capa protectora.

Por otro lado, con la edad se producen pequeños fallos en la deglución. Un ejemplo de ellos es la entrada de contenido orofaríngeo —pequeñas partículas de alimentos o saliva— en el interior de la laringe y del árbol bronquial.

Sintomatología

Los síntomas de la neumonía pueden ser moderados o graves en función del origen que causó la infección, la edad o el estado de salud general. Inicialmente, puede parecerse a un resfriado o una gripe, pero con la diferencia de que dura más tiempo. Otras señales de que el paciente podría sufrir neumonía son:

  • Dolor en el pecho al respirar o toser.
  • Desorientación en personas mayores de 65 años .
  • Tos productiva.
  • Fatiga.
  • Fiebre, transpiración y escalofríos con temblor.
  • Temperatura corporal más baja de lo normal, sobre todo, en mayores de 65 años y adultos con un sistema inmune debilitado.
  • Náuseas, vómitos o diarrea.
  • Dificultad para respirar.

Claves para prevenir la neumonía en adultos mayores

Además de evitar el consumo de alcohol y el tabaco, existen diversas recomendaciones para evitar el contagio y, por tanto, la aparición de esta enfermedad. Los expertos recomiendan mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio con regularidad, lavarse las manos con frecuencia, desechar correctamente los pañuelos de papel y cubrirse la boca y la nariz al estornudar o toser.

Es fundamental que las personas mayores y con dependencia estén acompañados en los períodos de más riesgo para asegurar que los síntomas de una neumonía se detectan a tiempo. En los casos en que la persona tiene un cuidador o cuidadora a domicilio, es importante que éste conozca la enfermedad y alerte a los familiares en la fase inicial.

Total
0
Shares
Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *