Progreso del curso

Movilizaciones

Tabla de contenido

¿Qué son las movilizaciones?

“Se entiende por movilizaciones el conjunto de técnicas que se aplican para mover o desplazar al usuario sobre la superficie en la que se encuentre”

Tipos de movilizaciones

Deambulaciones y subir-bajar escaleras

¿Qué es la deambulación?

Aquí tienes para leer dos definiciones:

[1] «Es la acción y resultado de deambular o de deambularse, en transitar, andar, caminar, circular, avanzar, marchar, recorrer y errar sin dirección o trayecto determinado de un lugar a otro o de trasladar a un paraje.»

[2] “Se llama deambulación al desplazamiento de manera autónoma con o sin instrumentos mecánicos”.

¿Qué tipos de deambulaciones hay?

Deambulación autónoma, dónde acompañamos a la persona sin ningún tipo de ayuda por nuestra parte.

Deambulación para iniciar la marcha guiada y con andador.
Una vez que la persona esté de pie y con el andador delante, nos colocaremos al lado de la persona asistida, manteniéndonos siempre dentro de su campo visual, para que la persona se sienta acompañada.
Sostendremos el andador con una mano, mientras colocamos la otra sobre la parte baja de la espalda del enfermo. Indicaremos a la persona que adelante el andador e inicie la marcha.
Es muy importante guiar el movimiento del andador coordinando con los pasos.

Subir y bajar escaleras:

Autónoma: acompañamos a la persona, que debe sujetarse en la barandilla. Al subir nos ponemos detrás, al bajar nos ponemos delante, indicando los pasos.

Asisitida: técnica para subir y bajar escaleras en silla de ruedas.

2.1. Técnica para subir un solo peldaño

Si hay que subir o bajar aceras o peldaños aislados han de seguirse unas pautas y procedimientos muy experimentados:

  • Para subir, es necesario empujar la silla hasta que las pequeñas ruedas delanteras toquen el borde del peldaño o acera. A continuación, se bascula la silla hacia atrás pisando sobre una de las barras que se encuentran en la parte posterior y se ponen las ruedas delanteras en el plano superior, se acercan las traseras al borde del escalón, se iza la silla levemente y se empuja suavemente hacia delante.

  • Para bajar, se empuja la silla hasta el borde del peldaño o acera y se inclina la silla hacia atrás y, con suavidad, se bajan las ruedas grandes hasta el plano inferior y a continuación se apoyan con suavidad las ruedas delanteras. Añadimos la forma de hacerlo de espalda, que tendrá que aguantar la bajada de las ruedas de atrás para no dar un golpe y luego mantener las 4 ruedas en el suelo y seguir tirando de la silla hasta bajar.

2.2. Subida y bajada de varias escaleras

La subida y bajada de escaleras con la silla de ruedas requiere también una cierta técnica para que el ejercicio sea seguro y eficaz. Ésta es una operación que debe hacerse entre dos acompañantes.

Para subir, se acerca la silla marcha atrás hasta que las ruedas grandes toquen el peldaño a la acera, las pequeñas en el momento de bascular la silla hacia atrás quedarán en el aire. Se bascula levemente hacia atrás y se pisa con lentitud, subiendo escalón a escalón. Mientras tanto, el otro acompañante, desde delante, toma los tubos fijos del reposapiés y ayuda a subir la silla.

Para bajar las escaleras, se procede como ya se indicó para bajar aceras, pero sujetando fuertemente la silla en cada escalón que se desciende.

Transferencias

¿Qué son las transferencias?

“Se llaman transferencias al conjunto de técnicas que se aplican para desplazar un usuario de un lugar a otro más próximo.”

¿Cuáles son las transferencias más comunes?

Puedes ver y practicar los tipos de transferencias que se recogen en la tabla siguiente:

Las movilizaciones en cama

Las normas generales en las movilizaciones en la cama son:

  1. Explicar lo que se hará al usuario para que se sienta en control de lo que va a pasar.

  2. Lavarse las manos y ponerse guantes.

  3. Preparar todo el material necesario.

  4. Comprobar que la cama esté a la altura de la cintura del técnico/a.

  5. Procurar  siempre el máximo de intimidad del usuario durante las maniobras.

  6. Aplicar los principios de la mecánica corporal.

Cambios posturales

Los cambios posturales son las múltiples actividades que se han de realizar para movilizar al paciente encamado, que no se puede mover por sí mismo. Son también llamadas posiciones básicas del  paciente encamado,
aquellas posturas que el paciente puede adoptar en la cama las cuales son importantes para el manejo del paciente ya sea para su higiene, para realizarle alguna cura, para hacer su cama… y así lograr su comodidad y que el trabajo del personal sea menos costoso.
Tienen como objetivos:
  • Evitar la aparición de úlceras por presión
  • Mejorar la circulación de las zonas de contacto
  • Proporcionar comodidad al paciente
  • Evitar forzar las articulaciones
  • Beneficiar con el movimiento la expulsión de mucosidades acumuladas

Ventajas de realizar los cambios posturales al paciente encamado

Una de las ventajas más importante es que realizando correctamente dichos cambios posturales e ir cambiando las zonas de mayor presión en el cuerpo del paciente reduciremos o no tendremos presencia de ulceras por presión; que se producen esencialmente por la presión entre el peso del cuerpo que aprieta los tejidos entre la cama y el hueso o por la fricción o desplazamiento del paciente en cama.
Dichas ulceras dañan gran parte del estado tanto físico como anímico del paciente, por lo tanto, si mantenemos el cuerpo bien alineado y realizamos periódicamente los cambios posturales prevendremos la aparición de las
ulceras por presión.
Además si realizamos dichos cambios de posición provocaremos que no haya presencia de bloqueo del riego sanguíneo de la posible zona en presión de igual modo proporcionando en todo posible momento la comodidad
del paciente.

Tipos de posiciones en el paciente encamado

Posturas más adecuadas para dormir

En las siguientes imágenes puedes ver qué posturas son las más adecuadas para el usuario a la hora de dormir:

La colocación de las almohadas es vital para prevenir la aparición de úlceras. Básicamente hay que tener en cuenta:

  • Cuándo la persona está en decúbito dorsal (boca arriba): es importante colocar una almohada por la pantorilla para evitar que los talones entren en contacto con el colchón. Así mismo, es importante que la sábana encimera no esté muy apretada para evitar fricciones y otras presiones.

  • En decúbito lateral (ya sea izquierda o derecha): lo importante es colocar una almohada detrás en la espalda, para que haya una protección y evitar que la persona caiga de ese lado. Los brazos deben estar estirados y el que queda por encima, ponerlo encima de una almohada, estirado y evitando arrugas en la funda. Igual con la pierna, es muy importante que pongamos un cojín entre las rodillas para evitar la fricción entre ellas, ya que en personas con movilidad muy reducida pueden acabar apareciendo úlceras.

¿Cómo hacer uso de la grúa?

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