Las Personas Mayores no son dependientes ni minusválidas: conocimiento y buenas prácticas.

Total
0
Shares

Ejercer como ‘cuidadora de personas mayores dependientes’ es un término obsoleto: las personas mayores no son dependientes ni minusválidas.

Las personas no somos dependientes sino que estamos en situación de dependencia o vulnerabilidad.

Todo pasa por fijarnos en las habilidades relativamente preservadas para potenciarlas, dejándonos de focalizar tanto en las deficiencias y dejando de apuntar con el dedo a las personas como dependientes.

Etiquetar a una persona como ‘dependiente o totalmente dependiente’ es un término peyorativo que menosprecia las habilidades de una persona y ataca directamente a su dignidad como persona.

Diferencia entre minusválido y dependiente:

Como comentamos, nadie es minusválido ni dependiente sin embargo estamos acostumbrados a utilizar dichos adjetivos con las personas con enfermedades neurocognitivas y/o motoras por lo que consiguientemente pensamos automáticamente en buscar una cuidadora de personas mayores dependientes.

EJEMPLIFIQUEMOS:

La minusvalía radica en el contexto: Refiriéndonos a una persona que le falta una mano (la señora A.) entenderemos que es una persona dependiente y por consiguiente minusválida pero la realidad es que unicamente tiene una deficiencia motora (la falta de la mano) y que el contexto hará que tenga una minusvalía o no. Si el contexto no ayuda a que la persona pueda desenvolverse con una mano será progresivamente menos válida – de aquí el término ‘minus-valía’, pero si adaptamos el contexto a sus necesidades podrá ser funcional y por lo tanto no será menos válido.

La dependencia y la discapacidad radican en la persona: Refiriéndonos a la misma persona, que sea dependiente o no depende absolutamente del entorno, de su predisposición y de su enfermedad. Si partimos de la base que la señora A. tiene una mano y que hemos adaptado todo su contexto para que se desenvuelva sola y lo consigue ¿por qué motivo tendríamos que etiquetarla como dependiente? Se encuentra como mucho en situación de vulnerabilidad pero es una persona funcional y sobretodo con dignidad.

Conocimiento y Buenas Prácticas:

Las Buenas Prácticas con las personas y con el Servicio de Atención a Domicilio pasan por la Dignidad y la Ética, por conocer a la persona beneficiaria del servicio – su historia de vida y/o su novela de vida – pero sobretodo por identificar sus habilidades preservadas y/o relativamente preservadas y no tanto su enfermedad/es y sus deficiencias lo que evoca en utilizar un vocabulario no peyorativa y eradicar palabras como ‘mujer mayor totalmente dependiente’.

Artículo relacionado: La Disfagia en la Enfermedad de Parkinson: conocimiento y buenas prácticas.

Autora:

Sandra Pàmies – Psicóloga y Gerontóloga Social Colaboradora en QIDA / Responsable española del Proyecto Europeo Saber Ser Cuidador. Profesora del CFGM Atención a Personas en Situación de Dependencia / IOC / Generalitat de Catalunya. Docente asociada a Neurama Revista Electrónica de Psicogerontología – versión francesa – del Curso de Manejo de Comportamientos Difíciles en la Enfermedad de Alzheimer.

Total
0
Shares
¿Buscas un/a cuidador/a?
  • Profesionales cualificados
  • No pagas hasta que no has seleccionado cuidador/a
  • El Colegio de Médicos de Barcelona confía en Qida
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *