Cinco aspectos a tener en cuenta antes de contratar un servicio de atención domiciliaria | QIDA

El número de personas dependientes que precisan cuidados diarios para poder llevar a cabo sus actividades cotidianas ha aumentado en los últimos años y, como consecuencia, también ha aumentado la demanda de servicios de atención domiciliaria para atenderlos. La principal causa de esta demanda es el aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento creciente de la población española, que ha modificado la pirámide demográfica actual del país de forma considerable.

Cuando un familiar se convierte en persona dependiente, la decisión de contratar los servicios de un servicio de atención domiciliaria se convierte en un momento delicado para la familia. En este caso, no solo se trata de buscar el perfil de cuidador más conveniente para el perceptor, sino también el hecho de aceptar que un desconocido se quede a solas con un familiar vulnerable, aun tratándose de un profesional cualificado y con experiencia. De hecho, este es un proceso de aceptación que los familiares deben emprender previamente para poder tomar la decisión con
total convicción.

Existen cinco aspectos clave que se deben tener en cuenta al contratar un servicio de atención domiciliaria:

Experiencia del cuidador. Si lo que buscamos es una profesional que nos
ayude con una persona con Alzheimer avanzado, es importante que tenga
experiencia previa para aportar el mejor cuidado que necesita el paciente. El profesional mejor indicado para el cuidado de una persona dependiente deberá contar con una experiencia previa demostrable y especializada en cada tipo de personas con dependencia.

Condición física. Existen profesionales especializados en el manejo de grúas elevadoras, en movilizaciones, etc. En muchas ocasiones, el estado físico del cuidador puede jugar un papel relevante en el cuidado de una persona dependiente o un anciano, por lo que es un factor clave a tener en cuenta cuando se va a contratar un servicio de atención domiciliaria.

Formación. El trabajo de los cuidadores no siempre está reconocido, pero no por ello deja de ser duro o sacrificado. Es importante asegurarse que el
cuidador o la cuidadora tienen una formación específica y también una extensa experiencia en el cuidado de personas que requieren un servicio de atención domiciliaria. Los profesionales de este ámbito están formados en geriatría, atención sociosanitaria o como auxiliar de enfermería. Además, algunos también están formados en primeros auxilios, cuidados terapéuticos o habilidades comunicativas.

Destrezas sociales. Existen un conjunto de habilidades relacionales
importantes para poder realizar esta labor y que habrá que tener en cuenta para contratar a un cuidador: empatía, cariño, paciencia, capacidad de escucha activa y reconocimiento del otro. Es muy importante que el profesional tenga vocación y sienta pasión por su trabajo, ya que los resultados siempre serán los óptimos.

Aspectos contractuales y administrativos. Antes de contratar un servicio
de atención domiciliaria es recomendable tener en cuenta el tipo de contrato que se le ofrecerá al profesional. Se desaconseja, por supuesto, incorporar a una cuidadora sin un contrato contratarla legalmente. También se debeplanificar la disponibilidad regular del cuidador y la cobertura en períodos de vacaciones o enfermedad. Qida ofrece un soporte administrativo para gestionar los contratos, las nóminas, las vacaciones o cualquier otra necesidad que pueda surgir.

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